
Michel Foucault: Estudiando los orígenes de la medicina clínica; había pensado hacer
un estudio sobre la arquitectura hospitalaria de la segunda mitad del siglo XVIII, en la
época en la que se desarrolla el gran movimiento de reforma de las instituciones
médicas. Quería saber cómo se había institucionalizado la mirada médica; cómo se
había inscrito realmente en el espacio social; cómo la nueva forma hospitalaria era a la
vez el efecto y el soporte de un nuevo tipo de mirada. Y examinando los diferentes
proyectos arquitectónicos posteriores al segundo incendio del Hotel-Dieu en 1972 me
di cuenta hasta qué punto el problema de la total visibilidad de los cuerpos, de los
individuos, de las cosas, bajo una mirada centralizada, había sido uno de los principios
básicos más constantes. En el caso de los hospitales este problema presentaba una
dificultad suplementaria: era necesario evitar los contactos, los contagios, la
proximidad y los amontonamientos, asegurando al mismo tiempo la aireación y la
circulación del aire; se trataba a la vez de dividir el espacio y de dejarlo abierto, de
asegurar una vigilancia que fuese global e individualizante al mismo tiempo,
separando cuidadosamente a los individuos que debían ser vigilados. Había pensado
durante mucho tiempo que estos eran problemas propios de la medicina del siglo XVIII
y de sus concepciones teóricas.
Michel Foucault: Estudiando los orígenes de la medicina clínica; había pensado hacer
un estudio sobre la arquitectura hospitalaria de la segunda mitad del siglo XVIII, en la
época en la que se desarrolla el gran movimiento de reforma de las instituciones
médicas. Quería saber cómo se había institucionalizado la mirada médica; cómo se
había inscrito realmente en el espacio social; cómo la nueva forma hospitalaria era a la
vez el efecto y el soporte de un nuevo tipo de mirada. Y examinando los diferentes
proyectos arquitectónicos posteriores al segundo incendio del Hotel-Dieu en 1972 me
di cuenta hasta qué punto el problema de la total visibilidad de los cuerpos, de los
individuos, de las cosas, bajo una mirada centralizada, había sido uno de los principios
básicos más constantes. En el caso de los hospitales este problema presentaba una
dificultad suplementaria: era necesario evitar los contactos, los contagios, la
proximidad y los amontonamientos, asegurando al mismo tiempo la aireación y la
circulación del aire; se trataba a la vez de dividir el espacio y de dejarlo abierto, de
asegurar una vigilancia que fuese global e individualizante al mismo tiempo,
separando cuidadosamente a los individuos que debían ser vigilados. Había pensado
durante mucho tiempo que estos eran problemas propios de la medicina del siglo XVIII
y de sus concepciones teóricas.
Michel Foucault: Estudiando los orígenes de la medicina clínica; había pensado hacer
un estudio sobre la arquitectura hospitalaria de la segunda mitad del siglo XVIII, en la
época en la que se desarrolla el gran movimiento de reforma de las instituciones
médicas. Quería saber cómo se había institucionalizado la mirada médica; cómo se
había inscrito realmente en el espacio social; cómo la nueva forma hospitalaria era a la
vez el efecto y el soporte de un nuevo tipo de mirada. Y examinando los diferentes
proyectos arquitectónicos posteriores al segundo incendio del Hotel-Dieu en 1972 me
di cuenta hasta qué punto el problema de la total visibilidad de los cuerpos, de los
individuos, de las cosas, bajo una mirada centralizada, había sido uno de los principios
básicos más constantes. En el caso de los hospitales este problema presentaba una
dificultad suplementaria: era necesario evitar los contactos, los contagios, la
proximidad y los amontonamientos, asegurando al mismo tiempo la aireación y la
circulación del aire; se trataba a la vez de dividir el espacio y de dejarlo abierto, de
asegurar una vigilancia que fuese global e individualizante al mismo tiempo,
separando cuidadosamente a los individuos que debían ser vigilados. Había pensado
durante mucho tiempo que estos eran problemas propios de la medicina del siglo XVIII
y de sus concepciones teóricas.
Michel Foucault: Estudiando los orígenes de la medicina clínica; había pensado hacer
un estudio sobre la arquitectura hospitalaria de la segunda mitad del siglo XVIII, en la
época en la que se desarrolla el gran movimiento de reforma de las instituciones
médicas. Quería saber cómo se había institucionalizado la mirada médica; cómo se
había inscrito realmente en el espacio social; cómo la nueva forma hospitalaria era a la
vez el efecto y el soporte de un nuevo tipo de mirada. Y examinando los diferentes
proyectos arquitectónicos posteriores al segundo incendio del Hotel-Dieu en 1972 me
di cuenta hasta qué punto el problema de la total visibilidad de los cuerpos, de los
individuos, de las cosas, bajo una mirada centralizada, había sido uno de los principios
básicos más constantes. En el caso de los hospitales este problema presentaba una
dificultad suplementaria: era necesario evitar los contactos, los contagios, la
proximidad y los amontonamientos, asegurando al mismo tiempo la aireación y la
circulación del aire; se trataba a la vez de dividir el espacio y de dejarlo abierto, de
asegurar una vigilancia que fuese global e individualizante al mismo tiempo,
separando cuidadosamente a los individuos que debían ser vigilados. Había pensado
durante mucho tiempo que estos eran problemas propios de la medicina del siglo XVIII
y de sus concepciones teóricas.